A Carreño le imputaron los delitos de conspiración, legitimación de capitales, tráfico ilícito de armas de guerra y asociación para delinquir en diciembre, casi dos meses después de una aprehensión repleta de irregularidades
El periodista Roland Carreño, detenido arbitrariamente a finales de octubre por cuerpos de seguridad bajo órdenes del gobierno chavista, fue trasladado desde la sede de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en La Yaguara a un lugar desconocido.
Según publicó en su cuenta de Twitter el abogado defensor, Joel García, la defensa no fue informada sobre el destino del traslado ordenado por el juez a cargo del caso, José Maximino Márquez García, a quien responsabilizan por la integridad de Carreño.
Carreño se encontraba bajo la custodia del PNB después de que el Ministerio Público (MP) le acusara de cuatro delitos, relacionados con su presunta participación en planes de desestabilización contra el gobierno de Nicolás Maduro.
A Carreño le imputaron los delitos de conspiración, legitimación de capitales, tráfico ilícito de armas de guerra y asociación para delinquir a mediados de diciembre, casi dos meses después de una aprehensión repleta de irregularidades.
En la noche del 26 de octubre, allegados a Carreño denunciaron su desaparición después de que un vehículo negro lo raptara. No fue sino hasta el día siguiente que el ministro de Comunicación, Freddy Ñáñez, informara sobre la captura, a pesar de que no le corresponde hacer ese tipo de anuncios.
El funcionario con la responsabilidad de pronunciarse, el fiscal general impuesto por la constituyente, Tarek William Saab, apareció horas más tarde para informar que Carreño había sido capturado, y que en el procedimiento le habían incautado $12.000 en efectivo y un arma de fuego.
La defensa de Carreño argumenta que es inocente de los crímenes que le imputaron, los cuales carecen de fundamentos jurídicos y habrían inventado como parte de un «guion» seguido por las instituciones del chavismo para inculpar a dirigentes de oposición. En este sentido, asegura que funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) de la PNB le sembraron el arma de fuego.
TalCual